LA HABANA, Cuba.- Las honras a los 32 militares cubanos muertos a manos de comandos estadounidenses en Venezuela comenzaron en La Habana. Con la presencia del líder revolucionario Raúl Castro y del presidente, Miguel Díaz-Canel, los actos para homenajear a los defensores caídos durante la captura de Nicolás Maduro a inicios de enero, se iniciaron ayer a primera hora de la mañana, en el aeropuerto internacional José Martí, en La Habana. Militares de la guardia de honor bajaron de un avión los 32 féretros con los restos de los uniformados, cubiertos por la bandera cubana.

La Habana decretó dos jornadas de homenaje a los militares, una oportunidad para el gobierno de reafirmar la unidad nacional frente a las amenazas del presidente estadounidense, Donald Trump, contra la isla comunista.

Durante la ceremonia, el ministro del Interior, el general Lázaro Alberto Álvarez, expresó el “respeto” y “gratitud” de Cuba por los soldados y aseguró que los reciben con el orgullo de saber que “pelearon hasta la última bala” en cumplimiento de su misión. “No los recibimos con resignación, lo hacemos con profundo orgullo”, dijo el ministro en el solemne acto donde se encontraban familiares de los militares. Si algo ha demostrado “esta dolorosa página de la historia” es que Estados Unidos “jamás podrá comprar la dignidad del pueblo cubano”, consideró.

Las autoridades venezolanas sólo han informado la cifra de 23 militares venezolanos muertos. El trabajo de identificación de las personas fallecidas durante los bombardeos continúa, según Caracas.

Los restos de los 32 cubanos fueron llevados en seis vehículos desde el aeropuerto hasta la sede del ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, cerca de la Plaza de la Revolución, donde los habitantes de la capital podrán rendirles homenaje a lo largo del día. En el camino, a ambos lados de la vía, cubanos aplaudieron el paso de la caravana. Las jornadas de tributo concluirán hoy, con una protesta frente a la embajada de Estados Unidos en La Habana.

Las tensiones entre los dos países ha ido en aumento en las últimas semanas, después del derrocamiento de Maduro y las crecientes amenazas de Trump contra el gobierno de la isla. Cuba consideró que envío de ayuda humanitaria a los damnificados por el huracán Melissa, que en noviembre devastó amplias zonas del Caribe, es un intento de “manipulación política”.

El Departamento de Estado estadounidense informó el miércoles del envío de ayuda valorada en tres millones de dólares en dos vuelos chárter que volaron de Miami al este de la isla. La ayuda, dijo, será entregada “a quienes más lo necesitan, evitando la interferencia del régimen y garantizando la transparencia y la rendición de cuentas”. La cancillería cubana informó de que “en ningún momento” Washington mantuvo comunicación oficial con el gobierno de La Habana para confirmar el envío, 77 días después del paso del huracán que afectó en noviembre a varias provincias del país.

“Cuba acepta esta donación sin condicionamientos y entendiendo que es un gesto del pueblo de Estados Unidos”, agregó la nota de la cancillería. Unas 6.000 familias podrían beneficiarse de esta ayuda en las provincias cubanas de Santiago de Cuba, Holguín, Granma y Guantánamo, según el Departamento de Estado.

La ayuda consiste en alimentos, equipos de purificación de agua, utensilios de cocina y linternas solares. Además de los vuelos chárter, el Departamento de Estado planea enviar también un barco con más ayuda a Santiago de Cuba en unas semanas.